Es posible que Tiahuanaco
contase producciones muy diversificadas procedentes de varias regiones que se
encontraban bajo su influencia o su administración:
1.- El área central alrededor del lago con
excepción quizás en sus primeros tiempos de la zona norte bajo la influencia
Pukará.
2.- El Altiplano al sur del Lago con sus
grandes recursos ganaderos y una agricultura especializada en quinua y
tuberosas (papa, etc.).
3.- Los valles yungas orientales de la
actual Bolivia.
4.- Los recursos agrícolas de la sierra
occidental del actual Perú, en los actuales departamentos de Moquegua, Tacna y
Arequipa; así como en las zonas de Arica y Tarapacá.
5.- Los recursos marítimos de la costa sur
peruana entre Camaná-Iquique.
El control sobre este marco geográfico debe
haber ocurrido en el curso de un largo proceso. Es posible que no siempre ese
control significara conquista ni administración política directa. Algunos
historiadores suponen que ya desde entonces Tiahuanaco practicaba la técnica de
los Archipiélagos. Es decir controlar diferentes pisos ecológicos para complementar
la producción de cada uno de ellos. Algunas islas de este archipiélago
Tiahuanaco podrían haber sido las colonias de pescadores en la costa del
Pacífico.
La capital o el foco
principal de esta cultura en la zona arqueológica de Tiahuanaco habrían tenido
aproximadamente 2,4 km. cuadrados y fue, según el arqueólogo Personas un área
densamente habitada durante el Intermedio Temprano. Quizás tuvo entre 5,200 -
10,500 habitantes. Más tarde, durante el Horizonte Medio, pudo llegar a
COMUNIDAD TIAHUANACO (RECONSTRUCCIÓN HIPOTÉTICA)
La mampostería (trabajos
con piedra sin labrar) en Tiahuanaco revela uno de los más hábiles trabajos
constructivos de Sudamérica. Algunos sistemas de unión de los bloques de piedra
reflejan un muy antigua uso del metal con fines constructivos.
El complejo de Tiahuanaco
entubo formado por un centro cívico ceremonial y una serie de sectores vecinos,
que cubrían un área de cuatro kilómetros cuadrados.
La magnificencia de su
monumental arquitectura pública y su escultura lítica demuestran que fue
necesaria de una apreciable cantidad de población para su construcción y
mantenimiento. Algunos grupos aportan la mano de obra, otros sus conocimientos
técnicos u un grupo de profesionales que debió dirigir los trabajos.
La gente del lago contaba
con una provisión alimenticia local, compuesta por tubérculos y gramíneas de
altura, productos de caza y recolección lacustre y una floreciente ganadería de
llamas y alpacas. Sin embargo, esta requería de una dieta alimenticia variada y
de una cantidad de materias primas necesarias para la mantención de sus
poderosos gobiernos. Con estas motivaciones, la gente del altiplano presiono
por el acceso a los recursos en los ambientes costeros y en los valles del
norte grande y en el área altiplánica de San Pedro de Atacama, iniciándose un
fuerte proceso de trasformación en estas comunidades.
ARQUITECTURA
En
la cultura Tiahuanaco destacan los siguientes monumentos:- Templo de Kalasasaya
- Templo Semisubterraneo
- Portada del Sol
El
templo de Kalasasaya es una edificación rectangular que en algún momento estuvo
rodeada de pilares monolíticos, y además presentan un patio hundido.
El templo semisubterraneo recibe este nombre por tratarse de una escultura cuyo piso se halla por debajo del nivel del suelo.
La
portada del sol tiene en la parte superior la imagen del Dios de las varas y a
cada lado tres hileras de 8 personajes a los que se les conoce como ángeles.El templo semisubterraneo recibe este nombre por tratarse de una escultura cuyo piso se halla por debajo del nivel del suelo.
La estela Benet es la escultura más grande de Tiahuanaco y está hecha de arenisca rosada.
La estela de Ponce fue hallada en el centro del patio interior de kalasasaya presenta un ser antropomorfo de cuerpo entero que entre sus manos sostiene dos objetos de carácter simbólico.
Kalasasaya
Muro exterior del Templo de Kalasasaya.
Todos los templos de la
urbe se orientan astronómicamente. Así en Kalasasaya (kala = piedra; saya o
sayasta = parado) o Templo de las Piedras Paradas, se verificaban con exactitud
los cambios de estaciones y el año solar de 365 días. En ambos
equinoccios (otoño: 21 de marzo y primavera: 21 de septiembre) el sol nacía por el
centro de la puerta principal de ingreso, a la que se accede por una magnífica
escalinata. En el solsticio de invierno (21 de junio) lo hacía en el ángulo
murario N.E. y en el solsticio de verano (21 de diciembre) se marcaba por el
ascenso en el ángulo murario S.E. Este muro es conocido como "pared
balconera" o "chunchukala".
El Templo de las Piedras
Paradas cubre aproximadamente dos hectáreas y su estructura está basada en
columnas de arenisca y sillares cortados, dispuestos entre éstos, sobresalen
gárgolas o goteros de desagüe para las aguas de lluvia.
En el interior pueden
verse los restos de lo que habrían sido pequeñas habitaciones semi-subterráneas
dispuestas de manera que se localizaban siete a cada lado del patio. En el
recinto existe un muro cuya base es de sillares de arenisca que logra cerrar
los sectores este, norte y sur, dejando a ambos costados una especie de atrio
que separa el recinto central o "ceremonial". En este segundo muro,
hacia el lado norte, se observan dos bloques en los que, en su tercio superior,
se practicó un orificio que imita, a escala, un aparato auditivo humano, y
mediante el cual se pueden escuchar ruidos o conversaciones que se producen en
sitios alejados. Estos "amplificadores de sonidos" nos permiten
deducir que en el mundo precolombino se conocía y aplicaba la acústica.
En Kalasasaya existen tres
importantes esculturas: la Estela Ocho (Ponce), el monolito El Fraile y la Puerta del Sol. En el monolito Ponce se aprecian finos grabados
iconográficos como hombres alados, peces, cabezas de puma o de camélidos, cóndores, águilas, símbolos escalonados; en
el más puro arte tiwanakota. La estela "El Fraile" no está adornada,
es una pieza labrada en arenisca veteada, mostrando un enigmático personaje que
lleva un báculo y un keru en las manos; porta una
faja ventral donde se aprecian algunas huellas en relieve de cangrejos.
Putuni
Llamada también
«Putuputuni» (aimara: Putuputuni, 'lugar donde
hay huecos')?, se conoce también como el «Palacio
de los Sarcófagos», se cree que este lugar fue el lugar de entierro de las
altas personalidades tiahuanacotas.2 Presenta una planta rectangular, con
una plataforma de 1,20 m. de alto. En los muros interiores se encuentran
cámaras funerarias con acceso al patio central. Es notable en estas cámaras, el
sistema de cerramiento que consiste en una "puerta corrediza" de
piedra, que se desliza al ser humedecido el piso.
La entrada muestra rebajes
escalonados que terminan en un pórtico (hoy desmantelado). En la parte oeste de
la plataforma y a una profundidad de unos dos metros existen canales matrices
que probablemente servían para evacuar aguas servidas y que conformaban uno de
los más perfectos sistemas de alcantarillado.
Pumapunku
Detalle de las ruinas de
Puma Punku o "puerta del puma".
Pumapunku es un área
aproximada de dos hectáreas; se trata de una estructura piramidal a base de
tres plataformas conformadas mediante sillares labrados, la planta es rectangular
con dos aletas que se extienden de norte a sur en su sector este.
Esta edificación se erigió
al finalizar el período clásico de Tiwanaku, puesto que la técnica es mucho más
depurada y evolucionada que el de otras construcciones, destacando el impecable
manejo del material lítico.
En la parte superior de
esta monumental edificación, se halla un pequeño templete con sus respectivos
canales de desagüe. Hacia el oeste se observan los restos de lo que fue una
escalinata de acceso. El recinto principal se halla en el sector noroeste, que
aún tiene restos de una estructura ciclópea probablemente conformada por cuatro
habitaciones, cada una de ellas con portadas talladas en andesita, similares a
la Puerta del Sol.
Sobresale en este recinto
ceremonial la presencia de grapas y anillos de cobre arsenical utilizados para
la unión de los elementos constructivos, tanto en el sistema de canales de
drenaje como en el refuerzo de las plataformas. El piso circundante al templo
fue hecho con una capa de arcilla coloreada con ocre rojizo.
Este colosal monumento,
fue objeto de un saqueo inmisericorde desde la época de los incas, hasta la
colonia y la República.
Pokotia
Pokotia està situado a 2
km de Tiwanacu. En el siglo XX fue hallado el enigmatico Monolito
de Pokotia, que ahora se encuentra en el Museo de metales preciosos de La Paz.
Principales monumentos
Puerta del Sol.
La puerta del sol es una
escultura monolítica en piedra andesita que en el pasado formó parte de otra
estructura mayor, posiblemente ligada a Kalasasaya o Akapana. Esta hipótesis se
toma por su diseño y estructura, además de poseer orificios y rebajes que hacen
pensar que encajaba en travesaños; todo esto sumado a los entrabes laterales
hacen suponer que esta escultura encajaba en algún templo o construcción más
grande.3
En su decoración sobresale
la figura principal de un personaje en alto relieve denominado "Señor de
los báculos" o "Dios sol", alrededor de éste se encuentran 48
figuras en bajo relieve representando seres alados y hombres arrodillados.
También destacan los "trompeteros" debajo de los seres alados;
existen teorías que afirman que estos trompeteros marcan los movimientos
solares, por lo que la puerta del sol sería un calendario solar.3
La puerta de la luna es un
monumento de 2.23 metros de alto y 23 centímetros de espesor. Se trata de un
arco monolítico en piedra andesita que presenta relieves en alto y bajo
relieve. Los motivos que presenta son zoomorfos similares a los de la Puerta
del Sol, pero con cabeza de puma y boca de pez, y no cabezas de aves como en la
portada del sol.
Al parecer la «puerta de
la luna» se ubicaba al ingreso del cementerio y fue trasladada a su actual
ubicación, en una elevación cerca al Putuni.4
Además está orientada
según los puntos cardinales, así todos los equinoccios, 21 de diciembre y 21 de
junio el Sol, sale por la puerta o por uno de los extremos de ella.
Monolito Ponce
.
Detalle del Monolito Ponce
El monolito de Ponce es
una escultura de un sólo bloque de andesita que representa a un varón en
posición vertical y cubierto por abundante iconografía en bajo relieve. Debe su
nombre al arqueólogo boliviano Carlos
Ponce Sanginés, quien lo desenterrara y descubriera que el monolito tenía
una cruz tallada en el hombro derecho, por lo cual se sabe que la escultura fue
conocida por los colonizadores españoles en el siglo XVI, pero dejada en el
olvido hasta su descubrimiento en 1964.5
La escultura se encuentra
al interior del templo de Kalasasaya, tiene forma antropomorfa y representa a
un personaje de pie; la escultura destaca por la abundante iconografía tallada
en bajorrelieve.5
La estructura tiene 3
metros de altura y el personaje fue representado descalzo, además de llevar un
faldellín con 5 bandas de las cuales 4 están adornadas con figuras geométricas.
Sus ojos son cuadrados y su nariz en forma de "T", con orejas
talladas en alto relieve. De sus ojos bajan lágrimas que terminan en una cabeza
de pez. El personaje lleva un gorro del cual caen unas cintas que terminan
cabezas similares a la portada del sol.5
Destacan en su cuerpo
bajorrelieves representando plumas, cóndores y figuras escalonadas, a su vez
lleva un cetro que termina, por ambos lados, una cabeza de pez.5
Monolito Fraile
o también denominado "Dios del agua"
El monolito fraile es una
escultura en arenisca veteada que representa a un personaje parado llevando un
báculo y un k'ero, por esta razón se le denominó fraile.6
La escultura tiene 3
metros de altura y el personaje destaca por poseer un vientre abultado, rostro
rectangular, ojos cuadrados, una banda en la cabeza y un cinturón con cangrejos
tallados, por esto último también se le denomina "dios del agua". Al
igual que el monolito Ponce, también posee lágrimas.6
El grado de degradación de
la escultura es notorio, por lo cual gran parte de su iconografía se encuentra
en peligro debido al clima de la región.6
Monolito Bennett
El "Monolito
Bennett", también conocido como "Estela o Monolito Pachamama" o
"Estela 10", es el monumento más grande que ha sido hallado dentro
del Complejo Arqueológico Monumental de Tiwanaku, y fue encontrado al interior
del Templo subterráneo. Mide 7.30 metros de alto por 1.20 de ancho. Está
tallado en un solo bloque de 18.5 toneladas de peso.
CERÁMICA DE LA CULTURA TIAHUANACO
La cerámica Tiahuanaco
desarrolló dentro de su propio estilo, algunos de los grandes temas comunes a
todas las culturas andinas: Felinos, Serpientes y Falcónidas o Cóndores. Era
policroma (de varios colores) el color dominante es el anaranjado. En sus
combinaciones los colores más empleados fueron el negro, rojo, anaranjado y
blanco, llegando a combinar hasta cinco colores.
Dentro de los motivos
geométricos figura el dibujo escalonado y la espiral. Entre los dibujos
zoomorfos predominó el cóndor (31.66%) y la representación humana (18.84%).
Se observa una estrecha
relación entre el número de colores y la complejidad del dibujo. En las
vajillas de un solo color predominaba el dibujo geométrico (98%). A medida que
se empleaba más colores disminuía la proporción del dibujo geométrico y
aumentaba en cambio el dibujo zoomórfico.
En las vajillas de cuatro
colores por ejemplo el 82.22% de los dibujos son zoomórficos.
Bennett observó asimismo
que existe una cierta coincidencia entre los dibujos de las piedras y los
dibujos de los tejidos; mientras que los dibujos de las cerámicas constituían
un grupo aparte.
Lo que decimos vale para
el Tiahuanaco del Altiplano y no para la época Expansiva del Horizonte Medio.
No se encuentra en la cerámica de Tiahuanaco Regional la representación del
Dios que figura en la famosa Portada. En cambio esta imagen será la
representación dominante en algunos estilos del Horizonte Medio como puede
verse en los hermosos cántaros de Pacheco.
CULLPAS, MONUMENTOS FUNERARIOS
Estos monumentos
pertenecían a la etapa de la decadencia de Tiahuanaco. Los Chullpas, son
torreones de piedra, consideradas como monumentos funerarios. Edificadas
algunas con más de 12 metros de alto y labradas en piedra volcánicas,
constituyen un reto a las leyes de la gravedad terrestre, por tener menor
diámetro en la base que en la parte superior. En su interior se han hallado
restos momificados y en posición fetal, presumiblemente pertenecientes a
miembros de la realeza altiplánica.
TEXTILERÍA DE LA CULTURA TIAHUANACO
Desgraciadamente no se ha
conservado ninguna muestra de tejidos antiguos, perdidos a causa de las lluvias,
frecuentes en el Altiplano. Los magníficos tapices y los mantos pintados, que
se encontraron en las tumbas del litoral, deben pertenecer casi todos ellos a
una fase tardía de la cultura Tiahuanaco. Conozco como única muestra de tejido
equiparable al estilo clásico de la cerámica de Tiahuanaco. Por desgracia se
desconoce su procedencia. Las figuras de la Puerta del Sol pueden reconocerse
en otros tejidos pero casi siempre se reducen a partes aisladas, estilizadas;
esto puede deberse a las exigencias de la técnica textil, aunque casi siempre
se busca intencionadamente la abstracción Agricultura Las difíciles condiciones
geográficas y climáticas colindantes a la zona del Titicaca obligaron a que los
pobladores de Tiahuanaco desarrollaran una serie de técnicas y tecnologías que
les permitieran no sólo una supervivencia, sino la posibilidad de desarrollarse
y consolidar una cultura por más de un milenio.
Acueductos, sistemas de
canales, diques y campos elevados son las técnicas utilizadas en la zona de
Koani. Los campos elevados, llamados camellones o waru-waru, son plataformas
artificiales rodeadas por canales que alcanzan alturas de 1.50 m. por 20 m. de
ancho y hasta 100 m. de largo. El agua que las rodeaba capturaba la energía
solar durante el día y la liberaba en la noche, creando un efecto térmico que
protegía a los cultivos. Otro método utilizado fue el de las cochas o lagunas
artificiales de forma rectangular u ovalada, que creaban un clima favorable
para sembrar tubérculos, ollucos, tarwi, habas, oca, quinua, entro otros.
Estas técnicas permitieron
que el vertiginoso desarrollo de la tradición Tiahuanaco fuera posible,
abasteciendo a grandes centros poblados y, luego, logrando complementar su
producción gracias a la expansión y sistemas de distribución. Inclusive el
Tiahuanaco consiguió excedentes agrícolas que, bajo la batuta del Estado,
dieron sustento a una naciente burocracia. Ganadería Si bien la agricultura les
permitió desarrollarse, fue la ganadería la real fuente de riqueza del
Tiahuanaco, integrando ambos sistemas productivos. Ello se ve en los grandes
rebaños que manejaba esta cultura, y la manufactura de sus fibras, que llegaron
a ser de gran calidad y les permitió incluirlos en el complejo de intercambios
que se realizaban con otras culturas. Esos tapices polícromos fueron una
muestra de poder y un medio de difusión ideológica que utilizaron los
Tiahuanaco con sus aliados comerciales.
Variantes de la cultura
Tiahuanaco
No puede hablarse de un
estilo unitario sino de diferentes estilos emparentados entre sí que, de algún
modo, poseen todos ellos elementos característicos de Tiahuanaco. Las famosas
ruinas del Altiplano, cuyo misterioso origen tantos quebraderos de cabeza viene
provocando, no fueron seguramente el único centro de la cultura de Tiahuanaco,
ni el único foco desde el cual se propagó dicha cultura en todas direcciones.
Muchos investigadores consideran como punto de partida de una expansión
cultural otras ruinas menos conocidas situadas al Norte del Lago Titicaca, a
considerable distancia del mismo. Allí, en los alrededores de la localidad de
Huari, cerca de Ayacucho, se encuentran fosas de piedra profundas y rodeadas de
losas talladas con gran habilidad, típicas del estilo Tiahuanaco, junto a
murallas de grandes rocas. Existe un parentesco muy lejano entre las estatuas
de piedra de Huari y la escultura clásica de Tiahuanaco. Por el contrario la
cerámica policromada de Huari muestra un claro paralelismo con el estilo de los
valles de Nazca, derivado de Tiahuanaco. Es posible que algunas provincias de
la costa peruana fueran en efecto influenciadas por nuevas ideas religiosas
procedentes de Huari, reflejadas en el estilo de la cerámica; mientras que del
propio Tiahuanaco partieron corrientes de una cultura superior hacia regiones
meridionales, como el Departamento de Arequipa en el Sur del Perú, hacia el
Norte de Chile y algunas provincias de Bolivia. Tampoco hay que excluir la
posibilidad de que las corrientes culturales del Altiplano boliviano influyeran
directamente sobre la Sierra, hacia el centro y el Norte del Perú. Parece ser
que en Bolivia, donde se encuentran los mayores yacimientos de Estaño, se
descubrió la aleación estaño-cobre; así lo admiten la mayoría de los autores.
Desde allí se extendería la fundición del bronce en todas direcciones. No
obstante, las áncoras, que se aplicaban a la arquitectura de Tiahuanaco, se
componen casi siempre de cobre puro. El problema de Tiahuanaco es uno de los
más complejos de toda la arqueología andina, y no se ha dado aún una solución
bien fundamentada a muchas de las cuestiones que plantea. Es muy codiciada por
los museos y coleccionistas una cerámica que, hasta ahora, se ha encontrado en
un solo lugar y en cantidad muy escasa. Hasta el momento se han descubierto
poquísimos recipientes completos de este estilo especial emparentado con el de
Tiahuanaco. El lugar de donde procede se llama Pucará y se encuentra en
territorio peruano, al Noroeste del lago Titicaca, aproximadamente a la misma
altura que Tiahuanaco. No puede comprenderse por qué motivos se ha dicho que el
estilo de la cerámica de Pucará es un precedente del estilo clásico de
Tiahuanaco. No disponemos por desgracia de fechas estratigráficas, pero el
parentesco con Tiahuanaco no aparece, en mi opinión, por ningún lado. La
cerámica de Pucará se distingue por gruesas capas de color negro y amarillo
sobre fondo rojo oscuro. Las zonas coloreadas tienen los contornos incisos como
en el primer estilo de Paracas. Son características de esta decoración las
cabezas de animales en posición frontal, que resaltan de manera muy plástica en
los fragmentos encontrados. Las zonas próximas a los bordes están decoradas a
menudo con ornamentaciones en ángulos o perfiles de rostros humanos. La palabra
"Pucará" significa fortaleza, aunque en el lugar en que se encontró
la cerámica no hay indicios de fortificaciones. A la sombra de una pared
rocosa, muy abrupta, debió existir un templo; así lo atestiguan de manera
inconfundible los cimientos de los muros. En el centro del complejo de
edificaciones había un patio interior. También se encontraron en Pucará
estatuas de piedra de un estilo propio; aunque no puede negarse su parentesco
con las dos figuras arrodilladas de Tiahuanaco. Nos afirmamos cada vez más en
la idea de que no se ha prestado la atención suficiente a la posible existencia
de distintos talleres, cuando se estudia el arte del Perú precolombino. El
estilo de Pucará no es de ningún modo más primitivo que el de Tiahuanaco; su
cerámica no posee evidentemente una forma primitiva. Los restos y fragmentos
descubiertos por Bennett en una colina habitada, situada en la orilla
meridional del lago, lo demuestra palpablemente. "Chiripas" es el
nombre de la antigua residencia de los señores españoles; en ella apareció un
nuevo estilo que se caracteriza por el empleo de dos únicos colores, el rojo y
un amarillo difuso. En contraste con las vasijas de Pucará aparece junto a la
decoración con contornos incisos, la simple pintura de los mismos. Los
descubrimientos estratigráficos sólo demostraron que el estilo de Chiripa es
anterior al Tiahuanaco expansivo. Sin duda se descubrirán otras derivaciones
del estilo de Tiahuanaco cuando se efectúen excavaciones más intensas en la
cuenca del lago y en otros lugares de la montaña peruana. El reinado de los
dioses de Tiahuanaco debió extenderse durante varios siglos a amplios sectores
del país de los incas; al Sur, desde Bolivia hasta el Norte de Chile y Noroeste
de Argentina; y al Norte hasta las provincias más septentrionales del Perú.
Posiblemente siguieron manteniendo su poder en el Altiplano durante la época
incaica. A fines del siglo IX, a juzgar por la iconografía de los vasos
cerámicos y por los dibujos de los tejidos, existían pueblos y grupos únicos
muy distantes, que tenían la misma religión. En cuanto a los sistemas políticos
es muy difícil conocerlos y estudiarlos, por la gran mezcla de pueblos y razas.
A pesar de la comunidad de religión, parece haber reinado un gran desorden en
el aspecto político, que se traduce en la ausencia de grandes construcciones y
en la pérdida de las instalaciones de regadío en la región litoral. Los tejidos
de riquísimo colorido se cuentan entre las más bellas manifestaciones
artísticas que nos han legado los artesanos indios; en los tapices con
decoración abstracta, se ocultan en realidad los elementos típicos de
Tiahuanaco. Por lo que respecta a las artes menores hay que destacar los
amuletos y objetos de culto; incrustaciones de conchas de diversos colores, oro
y turquesa sobre maderas preciosas, cuerno o hueso; artísticos recipientes para
polvo de cal, que se usaban en las ceremonias donde se masticaba la coca;
coronas de cuatro puntas con signos sagrados, para el culto de algún rito
misterioso, y otros objetos de considerable belleza.
LA COSMOLOGÍA DE LOS TEMPLOS TIAHUANACO
Sólo recientemente han
llegado hasta la imprenta descripciones del núcleo ceremonial de Tiahuanaco.
Todo el complejo ceremonial de Tiahuanaco se halla rodeado por un foso cuyo
propósito, por utilizar las palabras de Alan Kolata, fue el de evocar la imagen
del núcleo de la ciudad como una "isla", es decir, el de separar el
mundo ordinario y cotidiano del "espacio y tiempo de lo sagrado".
Eliade ha documentado esta misma utilización simbólica en el Viejo Mundo, así
como en el mundus romano o foso circular, que "constituyó el punto donde
se encontraban las regiones bajas y el mundo terrestre". El propósito de
tales cercos era el de crear el espacio sagrado dentro del cual pudiera
construirse el templo o modelo del cosmos, es decir, la zona donde se cruzaban
los mundos terrestre superior (divino) y subterráneo. Como hemos visto en la
explicación de Eliade, el simbolismo central de tales estructuras de templos
era el de la montaña cósmica que representaba el ombligo de la Tierra que
conectaba las tres regiones.
La estructura dominante
del centro sagrado de Tiahuanaco era la Akapana, una pirámide truncada de más
de unos diecisiete metros de altura, llamada por Kolata "la montaña
sagrada de Tiwanacu". La pirámide Akapana tenía siete niveles. El número
siete, como ya se ha indicado, aparece asociado con el "padre cielo",
que equivale al uso de las coordenadas polar y ecuatorial, expresadas mediante
referencia a las direcciones cardinales. El antiguo sistema aymará de
orientación tenía siete direcciones, empleando cuatro direcciones cardinales
junto con el centro y el nadir. La Akapana está orientada en las direcciones
cardinales. La misma idea encontramos en la relación entre el contiguo complejo
de estructuras llamado el templo Semisubterráneo y el Kalasaya. Aparecen
trazados a lo largo de un eje este-oeste, que habla de los puntos de salida y
puesta del Sol en los equinoccios, cuando el Sol cruza el ecuador celeste. Las
estrellas que van hacia arriba y hacia el oeste desde el templo Semisubterráneo
hasta el nivel del suelo conducen directamente a una segunda escalera que se
eleva en los recintos situados por encima de la planta baja del Kalasaya, donde
la estatua monolítica de un dios ( la llamada Estela Ponce) miraba hacia el
este, de espaldas al templo Semisubterráneo.
La configuración mental de
la línea del equinoccio como una escalera no hace pensar inmediatamente en la
constelación andina chacana (escalera), las tres estrellas del Cinturón de
Orión, que están sobre el ecuador celeste.
Estas estructuras
relacionadas axialmente también se relacionan con la cosmología religiosa
asociada con el mito de emergencia surgido en el Titicaca. Como ya hemos visto,
en el simbolismo arquitectónico celeste, el suelo de la casa, que representa el
trópico meridional debería estar, estrictamente hablando, por debajo de la
planta baja, así que ésta represente el ecuador celeste. Tal como indica su
nombre, el templo Semisubterráneo fue construido a unos dos metros por debajo
del nivel de la planta baja, abierto al aire. En consecuencia y nuevamente en términos
estrictos, el subterráneo tenía que representar el trópico meridional y el
acceso a la tierra de los muertos. (Del mismo modo, se decía que el suelo del
patio del juego de pelota de Quiché descansaba sobre el tejado de la casa de
los señores del inframundo.) Concuerda con esta interpretación el hecho de que
las huacas de linaje de las tribus agrícolas que participan de la esfera de
influencia tiahuanacano se encontraron hundidas en el suelo del templo
Semisubterráneo. En medio de esta disposición, una segunda estela, llamada la
Estela Bennett, que contiene una compleja información relativa al año agrícola,
miraba hacia el oeste (la dirección celeste asociada con la Luna, la noche, la
lluvia y la muerte), de espaldas a la Estela Ponce, en el recinto elevado del
Kalasaya. Y, a la inversa, la Estela Ponce, por encima del Kalasaya, dominaba
una vista del horizonte oriental.
Un segundo patio hundido
más pequeño aparecía situado en lo alto del séptimo nivel de la pirámide
Akapana. Lo mismo que con el modelo del Viejo Mundo, en el que lo alto de la
montaña del templo sagrado representa el "ombligo de la Tierra", el
patio hundido de Akapana era, simbólicamente hablando, un omphalos. Este patio
hundido fue trazado en forma de una plaza sobrepuesta a una cruz griega (ver
abajo derecha). La cruz, que representa las direcciones cardinales y está
orientada hacia ellas (y por lo tanto hace referencia a las coordinadas polar y
ecuatorial) representa el ámbito celeste, o padre cielo. La plaza, tal como ya
hemos encontrado en la forma de las maras cuadrangulares, o piedras de amolar
"femeninas" (que toman su nombre de la palabra aymará que significa
"año"), marcan en sus esquinas los puntos cardinales que representan
los lugares de salida y puesta de los soles solsticiales, es decir, los
parámetros de la "tierra celeste" según vienen determinados por el
plano eclíptico. Si conectamos las esquinas, se forma las diagonales, y la X
marca el lugar, el centro, el ombligo de la diosa tierra. Este simbolismo ya se
ha observado en el unanacha de Viracocha en el diagrama de Pachacuti Yamqui,
situado como está por encima de la cruz intercardinal, designada como femenina,
que encontramos por debajo; y, también, precisamente este mismo simbolismo se
encuentra entre los quiché, donde el Dios-Siete, representado jeroglíficamente
como Osa Mayor y Orión, aparece trazado sobre el ombligo de la Diosa tierra.
Una segunda característica
singular del patio hundido de Akapana sólo ha sido descubierta recientemente.
Este patio sirvió como un dispositivo de recogida del agua de lluvia, y estaba
conectado con un sistema de drenajes que vertían el agua fuera de los muros
verticales de cada nivel, que llevaban el agua horizontalmente por debajo de la
superficie de cada tramo y luego la vertían de nuevo, haciéndola caer así en
cascada por todos los niveles de la pirámide.
Así pues, los
constructores de Tiahuanaco construyeron una "montaña llena de agua"
a la vista de un lago y de una isla llamados Titicaca, o "Acantilado del
León", donde el agua brotaba desde un acantilado y cuya jeroglífica en
México (una montaña con colmillos y una cueva en la base) representaba el
pueblo, alteptl, que significaba literalmente "montaña llena de
agua". Y como cualquier verdadera montaña cósmica, la Akapana reciclaba
también las aguas de la vida espiritual, cuyo nacimiento se encontraba en lo
alto de la montaña cósmica, en el solsticio de junio, en el ámbito de la Vía
Láctea.
ACTIVIDAD ECONÓMICA TIAHUANACO
GANADERÍA
La abundancia de pastos
naturales facilito la crianza masiva de camélidos andinos. Esta condición
impidió la agricultura intensiva, aunque utilizaron ingeniosas técnicas
similares a los andenes incaicos para cultivar papa y quinua en las zonas más
altas. La mayoría de productos los obtenían a través de una ingeniosa red
comercial conocido como trueque (intercambio) entre los pueblos y regiones con
los que establecieron contacto con estas comunidades, especialmente las del
medio marítimo del norte de Chile y Perú, llevaron productos deshidratados como
chuño (papa) y el charqui (carne de auquénido) que pudieron ser conservadas por
mucho tiempo gracias al frío clima del antillano.
BIBLIOGRAFIA:










No hay comentarios:
Publicar un comentario